México lidera en la preferencia del mercado latinoamericano en viajes más largos y rutas entre los tres países del Mundial

El Mundial de Norteamérica está marcando un punto de inflexión en la industria turística. A diferencia de ediciones anteriores, el aficionado latinoamericano ha dejado de ser un espectador de paso para convertirse en un viajero multidestino que busca estancias prolongadas y experiencias culturales integrales.
Para miles de latinoamericanos, la cita deportiva en Norteamérica ha dejado de ser un evento de un solo partido para transformarse en una travesía continental. Según datos de inteligencia de mercado de IATI Seguros, el comportamiento del hincha ha evolucionado hacia un modelo de “experiencia completa”, deonde la logística entre México, Estados Unidos y Canadá dicta el ritmo del consumo.

De la inmediatez al “Slow Travel”
Históricamente, en mundiales como Brasil 2014 o Rusia 2018, el viajero promedio de la región realizaba estancias que difícilmente superaban los siete días, limitándose a las sedes donde jugaba su selección nacional. Sin embargo, en 2026, la tendencia revela que las estancias promedio alcanzarán las 16 noches, prácticamente duplicando los registros históricos.
Este cambio se sustenta en el auge de las rutas multidestino. Mientras que en Qatar 2022 la movilidad era reducida por la geografía del país, en esta edición el 62% de los viajeros planea visitar al menos tres ciudades distintas. Este factor ha incrementado el gasto promedio en un 20% en comparación con periodos vacacionales convencionales.

Impacto en el alojamiento: Hoteles vs. Airbnb
La prolongación de las estancias y la rotación entre sedes representan un beneficio sin precedentes para el sector inmobiliario y hotelero. Los hoteles en las sedes principales (Ciudad de México, Miami, Toronto) están capitalizando la demanda de seguridad y servicios integrales, especialmente para aquellos que buscan coberturas de salud y cancelaciones.

Por otro lado, las plataformas de renta de corta estancia como Airbnb se han consolidado como la opción preferida en las “rutas de conexión”. El viajero latinoamericano decide su lugar de hospedaje bajo tres rubros principales: proximidad a redes de transporte masivo, flexibilidad en políticas de cancelación y conectividad digital. En ciudades secundarias o “Pueblos Mágicos” cercanos a las sedes mexicanas, el beneficio para los anfitriones locales es exponencial, ya que el perfil actual combina el fútbol con el turismo cultural y de playa.

“Estamos viendo un perfil de viajero que aprovecha el viaje para diseñar circuitos turísticos que abarcan desde las grandes metrópolis hasta los destinos coloniales. Este comportamiento incrementa la exposición a riesgos logísticos”, señala Alfonso Calzado, CEO de IATI Seguros.

México: El destino predilecto por costo y cultura
Dentro de la terna organizadora, México se perfila como el país más seleccionado por los latinoamericanos para establecer su “base de operaciones” o extender su estancia. La decisión se toma bajo el rubro de costo-beneficio y afinidad cultural. A pesar de que Estados Unidos concentra el mayor número de partidos, los aficionados optan por México para las fases iniciales o finales de su viaje, aprovechando la oferta gastronómica y la facilidad logística de sus aeropuertos.
Este nuevo paradigma ha disparado la contratación de protecciones de viaje. IATI Seguros reporta un crecimiento del 35% en seguros de larga duración, reflejando que el aficionado moderno prioriza la estabilidad de su itinerario frente a la complejidad de cruzar fronteras constantemente en un evento de esta magnitud.

EXPERIENCIA GASTRONÓMICA