“Aprendiendo a vivir”: El cine como faro de esperanza en la lucha contra el cáncer en Cancún

En una noche donde la pantalla grande dejó de ser un simple soporte de entretenimiento para convertirse en un espejo de la resiliencia humana, se llevó a cabo el estreno del documental “Aprendiendo a vivir”. El evento, celebrado este miércoles en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, transformó la atmósfera de la ciudad en un espacio de profunda conciencia, solidaridad y conexión emocional.

El proyecto, que trasciende los límites de lo audiovisual, se presentó como un testimonio de esperanza y valentía. No se trató solo de una proyección cinematográfica, sino de un homenaje a la vida misma y un recordatorio de que, incluso en los escenarios más adversos, el espíritu humano posee una capacidad inquebrantable para encontrar propósito.

El origen de una “Causalidad”

La génesis de esta obra no fue producto de un plan comercial, sino de lo que su creador, Joaquín Be Mena, describe como una auténtica “causalidad”. El encuentro fortuito entre Be Mena y Yessica Martínez, una mujer cuya vida fue marcada por el diagnóstico de cáncer de mama, prendió la chispa de este proyecto. La fortaleza de Yessica y su urgencia por transmitir un mensaje de vida fueron los motores que impulsaron la creación de este documental que hoy busca generar conciencia y aprendizaje en la sociedad.

La Casa de Cultura Cancún fue el recinto elegido para acoger este emotivo homenaje. Joaquín Be Mena, acompañado por la psicóloga Paola Villaseñor, quien participó como productora asociada, compartió con los asistentes la esencia de una historia que honra la resiliencia. Aunque Yessica Martínez ya no se encuentra físicamente entre nosotros, su legado late con fuerza a través de cada fotograma de la obra, recordándonos que la muerte no es el final cuando el mensaje perdura.

Una estructura de aprendizaje y redención

El documental está estratégicamente dividido en siete capítulos, los cuales guían al espectador por el complejo y a menudo doloroso camino de vivir con cáncer. Sin embargo, lejos de centrarse únicamente en la tragedia, la narrativa subraya pilares fundamentales para la supervivencia y la calidad de vida:

  1. La importancia de la autoexploración: Como primera línea de defensa.
  2. La atención médica oportuna: La diferencia crítica que hace el tiempo.
  3. La red de apoyo: La fuerza colectiva de familiares y amigos.

Cada segmento concluye con una enseñanza vital: la decisión consciente de elegir vivir, encontrando belleza y significado a pesar de la enfermedad.

Una alfombra roja de solidaridad

La velada comenzó con una vibrante alfombra roja conducida por el reconocido locutor Hanzer Sosa. Por ella desfilaron personalidades que aportaron su brillo y respaldo a la causa, incluyendo a las representantes del certamen Señora México Internacional, y los destacados diseñadores Patricia Briones y Rubén Brito. La presencia de figuras del ámbito social y cultural de Cancún no fue solo ornamental; representó un respaldo sólido a la difusión de mensajes con alto impacto social.

Uno de los momentos más significativos fue la entrega de reconocimientos. Se honró a Don Miguel Cantón Zetina, quien ha hecho de la frase “Rendirse no es opción” una filosofía institucional, y al periódico Quintana Roo Hoy, por su compromiso incondicional con la difusión de este proyecto y su apoyo para hacer posible la premier.

El arte y la comunidad unidos por una causa

La generosidad fue el hilo conductor de la noche. La exposición pictórica “A través de la noche” del artista plástico Joselo Thomassiny añadió una capa estética de introspección al evento. En un gesto de altruismo, Thomassiny donó una de sus obras para recaudar fondos destinados a llevar el documental a más rincones y escenarios.

Desde la dirección de la Casa de Cultura, encabezada por Maritza Medina, hasta diversas marcas y emprendimientos locales, la comunidad cancunense demostró que la unión de voluntades puede amplificar un mensaje de salud y vida. Lo que inició como el estreno de un documental terminó como una celebración de la amistad y el propósito compartido.

“Aprendiendo a vivir” no es solo un título; es una invitación permanente. La noche de este miércoles reafirmó que la memoria de Yessica Martínez sigue iluminando caminos, recordándonos a todos que cada amanecer es una nueva oportunidad para aprender a vivir con plenitud y valentía.

EXPERIENCIA GASTRONÓMICA