Por Jorge Acevedo Marín
El caso del ex fiscal de Chihuahua Cesar Jáuregui es histórico: es la primera acusación formal que llega a un juez por traición a la patria en más de 80 años y la primera que pone a un acusado en prisión desde 1867.
El último proceso, antes que éste, que llegó a un juez fue en 1945 cuando el gobierno del presidente Manuel Aviña Camacho acusó a los diputados Carlos A. Madrazo, Pedro Téllez y Sacramento Joffre por supuestas irregularidades en el Programa Bracero. Sin embargo, no fueron condenados gracias a un amparo de la Suprema Corte de Justicia.
En estricto análisis, la única condena documentada por traición a la patria fue en junio de 1867 en contra de Maximiliano de Habsburgo, Miguel Miramón y Tomás Mejía por haber encabezado un gobierno impuesto por la invasión francesa.
Los tres fueron fusilados, entonces, en el Cerro de las Campanas, en un hecho histórico conocido.
Hubo otros episodios menores como el cuestionamiento en 2003 contra 60 policías que entregaron al FBI estadounidense a 15 asaltantes de trenes sin que hubiera de por medio una solicitud de extradición. O la reciente contra el hijo del Chapo Guzmán, Joaquín Guzmán López, por el secuestro y entrega a autoridades estadounidenses del Mayo Zambada y que fue desechada por el juez.
Por eso el caso de César Jáuregui es histórico y se enmarca en un momento también histórico por el que pasa el país y su relación bilateral con Estados Unidos enmarcada en la voluntad mexicana en relación con el combate a la producción y el tráfico de drogas y a los cárteles criminales considerados terroristas por el gobierno de Donald Trump.
Pero la polémica ha alcanzado hoy otros escenarios luego de una reunión privada de la presidenta Claudia Sheinbaum con la gobernadora de Chihuahua Maru Campos.
Aparentemente en los hechos hay algún acuerdo para que el ex fiscal sea el responsable de que agentes estadounidenses, que luego fallecieron en un presunto accidente, participaran en la eliminación de un importante laboratorio para producir fentanilo, pero en el discurso ambas aseguran que hubo una discusión subida de tono.
Pero en el resumen, el ex fiscal es el único responsable de “traición a la patria” en un momento en el que la gubernatura de Chihuahua, así como la de otros 16 estados, estará en juego y que hoy no está en manos de Morena, el partido de la Presidenta.
Farsa o realidad, es lo que hoy se preguntan los mexicanos, pero en particular los chihuahuenses.
¿Quién traicionó?
Desprestigio
Si algo le faltaba a la ya desgastada imagen del Instituto Nacional Electoral (INE) es el golpeteo reciente a la presidenta de ese organismo, Guadalupe Taddei, por presunto tráfico de influencias en algunas contrataciones. Parece que Taddei ya no es confiable para el gobierno de Morena y sería sustituida en breve por Arturo Chávez.
