Hernando de Soto es el nuevo Presidente del Consejo de Ministros (PCM) de frente al reto de la transición peruana

En un giro estratégico destinado a calmar los mercados y dar solvencia técnica al gobierno interino de José María Balcázar, el reconocido economista Hernando de Soto ha sido nombrado hoy, 23 de febrero de 2026, como nuevo Presidente del Consejo de Ministros (PCM). La designación del autor de “El misterio del capital” no solo busca estabilizar la política interna, sino reposicionar al Perú en el radar de la inversión global en un año electoral decisivo.

Un Plan de Gobierno enfocado en la “Formalización y Mercados”

Según fuentes de Palacio de Gobierno y los primeros lineamientos de la prensa nacional, el “Plan de Soto” para este periodo de transición se basa en tres pilares fundamentales que buscan resultados inmediatos:

  1. Seguridad Jurídica y Propiedad: Fiel a su doctrina, De Soto impulsará un programa de titulación masiva y digitalización de la propiedad para incorporar a los sectores informales a la economía de mercado. El objetivo es convertir activos “muertos” en capital real utilizable para créditos.
  2. Diplomacia Comercial Estratégica: Se busca fortalecer los vínculos con actores internacionales y comunidades indígenas para destrabar proyectos mineros y energéticos mediante el modelo de “contratos de explotación ordenados”.
  3. Garantía de Institucionalidad: Como jefe de un gabinete de transición, su prioridad máxima es asegurar la transparencia de las próximas elecciones generales de 2026, actuando como un puente técnico que evite el uso de recursos públicos con fines proselitistas.

Una carrera contra el tiempo y el Congreso

A pesar de su prestigio internacional, el nuevo Premier enfrenta una “tormenta perfecta” de desafíos que pondrán a prueba su capacidad de negociación política:

  • Fragmentación Legislativa: Con un Congreso dividido y bancadas que han recibido su nombramiento con cautela (desde el apoyo reservado de Renovación Popular hasta la vigilancia crítica de Perú Libre), De Soto debe conseguir el voto de confianza en menos de 30 días.
  • La “Trampa de la Transición”: Al ser un gobierno de corto plazo, el margen de maniobra para reformas estructurales es mínimo. El reto es demostrar que puede generar “victorias rápidas” en empleo y seguridad antes de los comicios.
  • Gestión de Expectativas Sociales: En un contexto donde la ciudadanía exige resultados concretos en el costo de vida, la visión macroeconómica de De Soto deberá traducirse en alivio directo para el bolsillo de los peruanos, evitando que su gestión sea percibida como “puramente teórica”.

Para los inversionistas en la región, la llegada de Hernando de Soto es una señal de ortodoxia económica. Su nombramiento es visto como un intento del presidente Balcázar por rodearse de figuras con peso internacional que puedan “blindar” la economía peruana de la incertidumbre política. Si De Soto logra articular el diálogo entre el sector extractivo y las comunidades locales, Perú podría cerrar este ciclo de transición con una balanza comercial fortalecida.

EXPERIENCIA GASTRONÓMICA