Para la mayoría de los jóvenes en Cancún, el éxito se mide en el sector hotelero o en los servicios turísticos. Sin embargo, para Dionisio Poot Cupul, de 22 años y originario de la Región 227, el horizonte siempre tuvo un matiz diferente. Dionisio no eligió las playas para trabajar, sino la disciplina de los cuarteles. Hoy es integrante del 64/o. Batallón de Infantería, con sede en la Zona Continental de Isla Mujeres, un batallón clave para la seguridad del norte de Quintana Roo.













El llamado: Más allá del turismo
“Crecí viendo los grandes hoteles y los cruceros, pero siempre me llamó la atención la figura del soldado”, comenta Dionisio mientras porta con impecable pulcritud su uniforme. “Recuerdo los desfiles en la Avenida Tulum y cómo la gente aplaudía al paso de las tropas. Pero lo que realmente me decidió fue ver al Batallón patrullando mis calles durante los operativos de seguridad. Sentí que yo también quería ser parte de esa protección para mi propia ciudad”.
El ingreso no estuvo exento de retos. “Mis amigos me decían que mejor buscara en un hotel, que ahí se gana bien y hay aire acondicionado. Pero yo buscaba algo más profundo: servir a México y tener una carrera profesional con valores”.
La vida en el Batallón: El “Reloj de Arena” del soldado
El 64/o. Batallón es una unidad de infantería pura, la “reina de las batallas”. El día a día de Dionisio comienza cuando el sol aún no asoma sobre el Caribe.
Al toque de levante. Te levantas, pasas revista de aseo y de uniforme. Todo debe estar perfecto: las botas como espejo y la cama sin una sola arruga”.
El Adiestramiento: “Después del desayuno, vienen las marchas, la instrucción de tiro y el acondicionamiento físico. En Cancún el calor es pesado, la humedad te drena, pero aquí aprendes que tu cuerpo puede dar más de lo que crees”.
Un abanico de posibilidades: Especialización militar
Dionisio explica que, aunque entró a la Infantería, el Ejército le abrió un mundo de áreas técnicas que antes desconocía:
Binomios Canófilos: “En el Batallón tenemos compañeros que entrenan perros para búsqueda y rescate, o detección de sustancias. Es impresionante la conexión entre el soldado y su perro”.
Sanidad Militar: “Contamos con enfermeros de combate. No solo nos cuidan a nosotros; en el Plan DN-III-E son los que dan primeros auxilios a la gente tras un huracán”.
Transmisiones: “Es el área donde operan radios y satélites. Sin ellos, el Batallón estaría ciego y mudo en el campo”.
Servicios de Intendencia: “Desde la cocina hasta el mantenimiento de uniformes. Es una logística perfecta para que nada falte”.






























El costo del servicio: Lejanía y satisfacción
Para un cancunense, estar en el 64/o. Batallón significa estar cerca de casa, pero lejos de la vida civil. “A veces mis amigos están en la playa o de fiesta y yo estoy de guardia o en un operativo de reconocimiento en la selva. El miedo existe, especialmente cuando te enfrentas a situaciones de riesgo, pero la disciplina le gana al miedo”.
“Lo más difícil fue explicarle a mi mamá que no siempre podría estar en las cenas familiares por estar de servicio. Pero cuando me vio con mi uniforme por primera vez, lloró de orgullo. Ese es mi motor”.
El deseo de servir
Dionisio aspira a seguir escalando. Ha tomado la firme decisión de iniciar mi camino en la Escuela Militar de Sargentos. No obstante, es consciente de la gran diversidad de oportunidades que ofrece el Sistema Educativo Militar, como el Heroico Colegio Militar, el Colegio del Aire, la Escuela de Ingenieros o la Escuela Médico Militar. Para acceder a cualquiera de estas prestigiosas instituciones, el requisito fundamental es contar con la preparatoria terminada, un paso que abre las puertas hacia una carrera de excelencia. Con la clara ambición de escalar cada peldaño de la jerarquía castrense, reafirmando así su compromiso y vocación de servicio hacia el Ejército.
“Mi mensaje para los chavos de Cancún es que el Ejército no solo es fuerza; es educación, es una familia y, sobre todo, es la satisfacción de saber que cuando la ciudad duerme tranquila, es porque nosotros estamos cuidando el sueño de nuestros ciudadanos”, afirma el soldado Poot.
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